Helvex ha dejado fluir la innovación durante 70 años de existencia

Helvex no solo ha sobrevivido a 70 años de cambios en tendencias, tecnologías y formas de administrar, sino que lo ha hecho como líder del mercado y sin abandonar el espíritu de una empresa familiar. Esta compañía mexicana con presencia en 21 países ha logrado durante la última década encontrar el equilibrio necesario entre tradición, diseño e innovación para empujar un negocio con ventas de más $4,000 millones de pesos en 2019. Al centro de estos resultados y con un protagonismo cada vez más creciente en la estrategia están las tecnologías de la información al mando de Adrián Albo, su CIO desde hace 8 años.

El primer acto que Adrián Albo realizó tras su llegada a Helvex fue simbólico pero dio el puntapié inicial para una transformación mayúscula: ya no somos más el departamento de Informática, ahora somos Tecnologías de la Información. Ahí despegó un cambio organizacional que ha tocado a todos los puntos de la empresa, y que concretó la visión de su director general, Jorge Bárbara Morfín: poner siempre en el centro al cliente, con el apoyo de la creatividad y la innovación.

«Mi rol inicial fue generar el plan estratégico de IT, del 2012 al 2017 realizamos una transformación total en los conceptos de procesos, características e infraestructuras que se tenían en la organización, apegados a los objetivos que tenía la dirección general», explica en entrevista exclusiva Adrián Albo. El CIO, egresado de Sistemas Computacionales e Informática de la Universidad Iberoamericana, cuenta que moldeó su departamento para que siempre recorriera el camino marcado por el liderazgo general. «Muchas veces, cuando el CEO da entrevistas o aparece en la prensa, revisamos sus declaraciones y pensamos, ¿cómo podemos aportar a esta visión desde IT?».

De un inicio contaban con una estructura bastante convencional: soporte técnico y desarrollo, pero hace tres años Albo dejó encargados de confianza en la división transaccional crítica para la operación y comenzó esfuerzos paralelos en seguridad, comunicaciones y estructura de procesos, todos a cargo de especialistas en cada una de las áreas. «Era algo que requeríamos como negocio. No podíamos quedarnos inmóviles tras la implementación de la aplicación, sino generar una evolución en conjunto con la industria y con las mismas necesidades que la herramienta presentara. Ahí definimos un grupo de personas cuya responsabilidad caía sobre los procesos de negocio, pero pegados a mejores prácticas y en línea con la visión de la organización», explica el CIO. El enfoque y el diálogo que esta estrategia empujó en la organización permite que, por ejemplo, los mismos usuarios finales entreguen feedback constante para mejorar la productividad. Ese nivel de comunicación, esa estructura de negocio no existía previamente y el área de IT fue el principal habilitador del cambio cultural.

Los buenos resultados permitieron empujar nuevas posiciones y funciones. Helvex cuenta ahora con un especialista en minería de datos, con equipos explorando el big data y tecnologías como digital twins o visión computacional. Algo clave y que refuerza el concepto de empresa familiar es cómo los equipos han ido evolucionando junto con la cultura. «La mayoría de la gente aquí comenzó como contadores y han ido sumando habilidades en el camino. Cuando llegué me tocó encontrar desde baby boomers hasta millennials y hoy ya tenemos Z’s. La magia ha surgido al integrar esas ideas que las distintas generaciones aportan bajo una visión no solo de negocio sino que familiar», explica.

El resultado es que IT está presente en toda la organización. El core business es sin duda la manufactura, pero ya no existen procesos que se piensen sin considerar a las tecnologías de la información como un aporte posible. De acuerdo con Albo, eso es en parte gracias a que IT en Helvex ya no es solo IT. «Yo nací completamente en Sistemas, pero para ayudar al negocio y empujar una nueva visión de trabajo no podíamos encerrarnos en la programación o la administración de las redes. Aquí tenemos ingenieros en transporte, civiles, e industriales, expertos en logística y minería de datos. Nuestra empresa se orienta mucho hacia los clientes finales, y nos dimos cuenta que al integrar a personas de distintas disciplinas podíamos cubrir mejor tanto sus necesidades como las de las áreas internas».

Abrir la llave de la innovación

La figura del CIO ha pasado por procesos de transformación profunda en los últimos años y Albo, quien cuenta con un posgrado en planeación estratégica y gobernabilidad de las IT no se ha quedado atrás. Hoy participa activamente en, por ejemplo, el comité de toma de decisiones de Grupo Helvex, bajo el mando directo de su director general. «No podemos seguir pensando en ser CIO como lo eramos hace tres años. Nosotros muchas cosas técnicas las hemos ido tercerizando, para concentrarnos en lo que consideramos esencial: la estrategia necesaria para empujar el negocio».

El tránsito no ha sido fácil, en especial porque la compañía cuenta entre su equipo a personas que llevan 35 o 40 años en funciones y muchas veces resienten los cambios significativos. Afortundamente, en opinión de Albo, el CEO, quien ostenta un cuarto de siglo al mando de la compañía, ha sido una figura clave para hacer despegar la estrategia de modernización en todos los sectores. Sin una visión innovadora que dirija los esfuerzos y objetivos, el departamento de IT está desprovisto de algunas de sus mejores herramientas, condenado muchas veces a ser un centro de costo. Pero en Helvex la disrupción parece estar asimilada como un elemento esencial.

«No ha sido de la noche a la mañana, pero lo estamos consiguiendo. Hace pocas semanas tuvimos una hackaton donde participaron todas las áreas, ahí confirmamos cómo las disrupciones son facilitadas por la diversidad de visiones y el compromiso con el propio trabajo. Somos una empresa que el 2020 cumple 70 años en el mercado, somos predominantes en nuestra línea de negocio y queremos alcanzar otros 70 años más siéndolo. Para eso este legado y esta forma de enfrentarse a la innovación tiene que trascender».

Cabe destacar que Helvex afirma dominar 60% del mercado de grifería en los segmentos medio y medio alto en México, y 10% del de cerámicos; este último, un negocio al que ingresó hace solo ocho años.

En 2016 Helvex presentó un centro de diseño y co-creación de espacios, bautizado como Studio de Proyectos y Especificación para la Construcción (SPEC). Ahí, profesionistas de distintas áreas como arquitectos, ingenieros, interioristas y especificadores pueden conocer la oferta de productos de Helvex, además de pre-diseñar sus proyectos ayudados por especialistas de la organización.

Acelerar la Industria 4.0

Entre los proyectos que su departamento ha impulsado, Albo destaca la integración que realizó hace dos años de todo el contenido de la organización: una base de datos con fines comerciales. A pesar de tener la información técnica en SAP, elementos como fotografías, videos, manuales y similares se encontraban desperdigados entre departamentos como Mercadotecnia y Nuevos productos. Esa dispersión dificultaba la generación de nuevos catálogos y en general ralentizaba los procesos al momento de buscar referencias. «Esa fue una modificación a la cultura organizacional. Teníamos ciertos feudos de información, consecuencia de ser una empresa con tantos años de historia. Fue necesario evangelizar a la gente, hacerles ver que la unificación permitiría ser más eficientes y efectivos en el día a día. Para armar una lista de precios ya no tenemos que tocar cinco puertas distintas. Esto es especialmente relevante porque tenemos sucursales en toda América Latina, contamos con una red de distribuidores con más de 1,100 puntos de venta. No podemos tener cinco fotos diferentes de un mismo producto», explica el egresado de Sistemas Computacionales e Informática de la Universidad Iberoamericana.

Helvex siempre ha buscando el equilibrio entre diseño, tecnología, innovación y sustentabilidad, por lo que el desarrollo de nuevos productos está entre las tareas clave: se alimenta de la tradición para construir un futuro bajo exigencias de calidad muy altas. Albo vio este escenario y decidió que podría estar mucho mejor apuntalado desde el mundo digital. Desde que nacen los prototipos, desde que se generan las patentes, hasta el final, donde el producto es dado de baja, pasando por fabricación, diseño, y prácticamente la totalidad del proceso: todo está apoyado por una plataforma centralizada de información y monitoreo. «Si mañana cambia el factor humano ya no tengo que seguir una curva de aprendizaje terrible. La gente que siga aquí va a seguir los procesos y le va a dar continuidad a la operación». Esa operación está siendo cada vez más apoyada por tecnologías de automatización e inteligencia artificial, y los datos ahí involucrados, en lo que parece ser el sello de Albo, también deben estar integrados para conseguir resultados óptimos. «Nosotros fabricamos aproximadamente 100,000 productos (partes) al día. Para asegurar la calidad hacíamos muestreos aleatoreos y estratificados: tomo un lote, saco una caja al azar, reviso las piezas y confirmo que coincidan más o menos todas. Hoy estamos haciendo pruebas con visión computacional. Tenemos cámaras de alta resolución que van monitoreando el producto cuando está en la línea de producción. Si se detecta alguna anomalía la línea se detiene y los errores son corregidos».

Las tripas IT en Helvex
De acuerdo con Adrián Albo, su infraestructura se encuentra en una nube híbrida, habilitada por KIO Networks y HP. Cuentan también con ERP de SAP, parte del backoffice opera con Microsoft, y sus sistemas operativos son primordialmente Redhat Linux y VMWare.

La Industria 4.0 tiene a la automatización entre sus fundamentos y ese es el camino que Helvex va recorriendo con mayor fuerza. Albo explica que una buena parte de sus fábricas están robotizadas, pero aún requieren de un operador humano que calibre las características del robot. El plan ahora es que procesos impulsados por Inteligencia Artificial asuman esa tarea, para así reducir incidencias y aumentar la productividad. Puede parecer un tránsito natural para una empresa cuyo foco es la manufactura, pero es especialmente importante debido al enfoque en diseño que prioriza Helvex, y que la han llevado a obtener importantes premios internacionales como el Red Dot: Product Design 2016, de Alemania.

Helvex además se precia de no copiar sus diseños. Su CEO ha mencionado con anterioridad que el 95% de los productos que desarrollan son ideados por mexicanos.

La fundación de una nueva generación industrial

En la encrucijada entre diseño y producción es donde IT está tomando cada vez mayor relevancia. «En la parte de diseño se genera todo con herramientas de software, para luego pasar a fabricación. En esa traducción, en ese camino, a veces se pierden cosas: ciertas sombras, el arte al que el diseñador le invierte horas y horas para conseguir un producto perfecto. Ahora estas herramientas podrán alimentar directamente a los robots, los brazos mecanizados darán la calidad y las características mismas que visualizó el diseñador».

Gran parte de la batería de tecnologías bajo Industria 4.0 están operando o a punto de operar en esta fábrica mexicana. Una de las más recientes y de menor expansión es la de Gemelos Digitales, que comenzará a operar en 2020. En este modelo, durante la fase de creación el producto físico no existe aún. Comienza recién a tomar forma en un espacio virtual como un Prototipo de Gemelo Digital. O sea, el Gemelo Digital precede al aparato real. A Helvex esto le calza como anillo al dedo, la virtualización de los productos abre oportunidades de reducción de costos importantes: creación de prototipos virtuales, pruebas de comportamiento en infinitos escenarios, proyección de la duración de los componentes en cualquier situación a la que se sometan, y esto es solo en la fase previa a la construcción. Una vez que el producto ya está puesto en el mundo real, la sincronización con el gemelo digital permite un nivel de monitoreo y mantenimiento que nunca antes se había conocido.

La utilización de Gemelos Digitales podría traer mejoras de hasta 30% en productividad solo en esta temprana etapa de la tecnología, divididos en optimización de la operación, eliminación de tiempos muertos por reparaciones y en general una visibilidad mucho mayor de lo que ocurre en los engranajes mismos de la operación, según diversos estudios. La Asociación Alemana de Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Nuevos Medios (BITKOM, por sus siglas en alemán), estima que cada digital twin en la industria de manufactura tendrá un potencial económico de más de 78,000 millones de euros para el 2025.

«Los gemelos digitales nos están ayudando a abatir ciertos costos de pruebas. Hoy diseñamos y mandamos a hacer prototipos, que se prueban manualmente para comprobar que el producto se ajuste a los estándares. Eso te consume muchos recursos y ya no eres tan ágil al momento de salir al mercado, esa velocidad hoy en día es primordial para ser competitivos y el gemelo digital nos permite acelerar a fondo».

El ejecutivo cierra preocupado por el futuro del talento IT en México. A pesar de que Helvex tiene proyectos colaborativos con universidades, con la CONCAMIN y se esfuerzan en capacitar a sus propios empleados, el futuro viene rápido y la Industria 5.0 se asoma amenazante por el horizonte. «Quiero siempre estar en la vanguardia tecnológica pero para eso necesito el talento, no solo comprar el software: la gente es clave».

*Fotografías por Fernando Canseco

Christopher Holloway

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Director editorial de IT Masters Mag. Experto en gatos, libros y en los intrincados procesos tecnológicos que atraviesan el funcionamiento de las sociedades en todas sus expresiones.

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